martes, 3 de septiembre de 2013

"La marca del meridiano" de LORENZO SILVA





"En una sociedad envilecida por el dinero sucio y la explotación de las personas, todavía el amor puede ablandar a las fieras. Un guardia civil retirado aparece colgado de un puente, asesinado de manera humillante. A partir de ese momento, la investigación que ha de llevar a cabo su viejo amigo y discípulo, el brigada Bevilacqua, abrirá la caja de Pandora: corrupción policial, delincuentes sin escrúpulos y un hombre quijotesco que buscará en el deber y el amor imposible la redención de una vida fracturada.

Ambientada en la Cataluña actual, esta absorbente novela policíaca de Lorenzo Silva, maestro indiscutible del género, se adentra más allá de los hechos y presenta un sólido retrato del ser humano ante la duda moral, el combate interior y las decisiones equivocadas".
 

Es el último episodio de la saga de la pareja de Guardias Civiles formada por el Brigada (ha ido ascendiendo en el escalafón, yo le había dejado de sargento) Rubén Bevilacqua y la ahora sargento Virginia Chamorro.
Este último episodio fue galardonado con el Premio Planeta en el año dos mil doce. Lógicamente ha sido publicado por esta editorial.
En honor a la verdad he de decir que Bevilacqua me gustaba pero no levantaba mis pasiones. Consideraba que eran novelas bien construidas, a veces es demasiado reflexivo, pero más como reflexiones de Lorenzo Silva que del Brigada Bevilacqua. Sin embargo "La marca del meridiano" me ha gustado mucho. Celebro por tanto que fuera merecedor del premio Planeta. Aunque se me ocurre que si es uno de esos premios a los que se presentan autores bajo pseudónimo, me resulta difícil entender que los jurados no supieran quién es el autor de este libro al leerlo, ya que o cambió todos los nombres, la ubicación, la historia de los personajes, o cualquiera que haya leído algún libro de esta serie de Lorenzo Silva no habría tenido dudas de quién es el autor. Pero bueno, esta es una reflexión inútil en este momento.
Ciñéndonos a la lectura, repito me ha gustado muchísimo. He encontrado, más allá de las típicas reflexiones sobre la sociedad a las que nos tiene acostumbrados Lorenzo Silva con este personaje, que Rubén Bevilacqua nos hace recorrer un viaje por la vida de un ser humano, una ser humano de ficción que tiene capacidad para ver su vida con una mirada retrospectiva, que empieza a hacer balances, que ve cómo la tierra sigue girando y la vida nos va sustituyendo. Es un buen libro de género policiaco, donde hay muerto, hay malos, hay investigación, pero sobre todo nuestro protagonista se enfrenta a sí mismo, a sus valores, a su carrera, a sus compañeros.
El título ya es revelador, nos lleva a ese punto geográfico que divide el mundo de un lado y del otro de la geografía, pero es imagen de las diversas divisiones que como seres humanos vamos trazando: el meridiano del presente y del pasado; de la sociedad española del momento; del presente y del futuro.
Por si a alguno no le ha quedado claro, es una lectura que me ha gustado mucho, con cuerpo, con personajes, con argumento. La investigación, como en toda buena novela, es sobre todo un recorrido de una vida, lo importante no es el suceso de origen, sino qué ven los ojos de los que participan y qué nos muestran a los lectores esos ojos.
Me resulta curioso leer que el autor también considera que esta es la obra en donde más hondo cala en las profundidades de su personaje principal. Como vengo diciendo, es la impresión que me ha generado su lectura y que me hace destacarla de manera especial, porque considero que eso es lo que hace que un buena lectura se convierta en una buena obra, porque transimite a los lectores vivencias, experiencias.
Me he encontrado con un Rubén Bevilacqua maduro, cercano a los cincuenta años, en ese momento de hacer balance, en el momento de sentir que la estrella de su vida no está ya en ascenso, que hay otras estrellas que sí que están en ascenso. Hace balance de sus relaciones personales, relaciones inscritas en la normalidad del ser humano, éxitos y fracasos, ocasiones perdidas y otras aprovechadas.
El libro está lleno de reflexiones personales, reflexiones del personaje, enfrentado a uno mismo, sin aparejos, sin que los demás oscurezcan lo que tiene uno mismo frente a sí.
Tanto es así que hay multitud de personajes que circulan por el libro, en especial tendría que nombrar a su compañera Virginia Chamorro, pero es en este en el libro en el cual tienen menos importancia. Este es un acierto porque nos ayuda a centrarnos en Bevilacqua.
La tradición de novela negra nórdica nos ha enseñado que la novela negra sirve para intentar comprender la sociedad, para intentar comprender las debilidades del ser humano, que tienen su origen en una sociedad que necesita reforma profunda. El libro que ha escrito Lorenzo Silva, más allá de reflejar ciertos aspectos de la sociedad española y de su evolución, es un retrato psicológico. "La marca del meridiano" es el retrato psicológico en el meridiano de la vida. Y yo creo que eso es lo que le hace interesante, porque el tocar temas universales es lo que hace que sea un buen libro. Ya los clásicos insistían en el valor de los universales, y creo entender que ahí puede radicar el éxito.
 

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En Wikipedia:ES tenemos que Rubén Bevilacqua tiene página propia. Parece que tiene suficiente recorrido para merecer página propia.
Página web del Premio Planeta.
Lorenzo Silva tiene su propia página web. Siempre es bonito ver cómo se preocupa un autor de promocionar su propia obra.
Os dejo un vídeo de YouTube para escuchar a Lorenzo Silva, más que al entrevistador: